España mantiene su liderazgo en hortalizas y frutas gracias a la innovación tecnológica


 

14/12/2014, ABC, Javier Nates

Nuestro país es la huerta hortofrutícola de Europa. No en vano el 60% de la producción española en este sector se exporta, el 95% a la Unión Europea, pero los productos españoles llegan también a mercados tan lejanos como China, Estados Unidos o Japón, estos dos últimos considerados como dos de los más exigentes.

El sector de frutas y hortalizas representa en España 7.000 millones de euros en valor, destina 151.000 hectáreas y da empleo a 500.000 personas. Durante el pasado año exportó 11,8 millones de toneladas por valor de 10.682 millones de euros. Esta cantidad, por utilizar un ejemplo gráfico, sería el equivalente de poner en fila todos los camiones necesarios para transportarla, con una distancia que en línea recta cubriría la distancia entre Madrid y Nueva York. El peso de la agricultura en nuestro país es muy importante, ya que representa el 9% del PIB.

El secreto de ser pioneros y líderes a nivel mundial hay que buscarlo en la innovación y el acceso a la tecnología. Desde Syngenta, una de las empresas líderes del sector, con presencia en más de 90 países, se asegura que la sola innovación no es suficiente, sino que necesita la integración de técnicas como la genética, la arquitectura de planta o la producción integrada. En España y Portugal, la compañía realizar más de mil ensayos de innovación al año. Otras compañías biotecnológicas llevan a cabo similares experimentos, por lo que el número de ensayos su multiplica exponencialmente.

El director general de Syngenta en España y Portugal, Sergio Dedominici, se ha comprometido a que la empresa en 2020 consiga aumentar un 20% su producción a nivel mundial sin utilizar más tierra, agua y otros insumos.

Para ser líderes en el mercado es necesario mejorar constantemente y sacar al mercado nuevos productos. Esto es posible con un manejo eficiente de los recursos y mediante un planteamiento sostenible, añaden desde esta multinacional, que lanza 25 nuevos productos al año, algunos tan exitosos como el tomate Kumato. En concreto, uno de cada seis tomates que se consumen en el mundo es de Syngenta.

Cinco centros en la Península

En la Península Ibérica, la multinacional europea dispone de tres plantas de producción y dos centros de investigación, cuatro de ellas en España y una en Portugal. Esta última es una biofábrica de fauna auxiliar (insectos y ácaros para la protección de cultivos) en Pelpor. En cuanto a las otras dos plantas de producción se hallan en Porriño (Pontevedra), especializada en agroquímicos espécíficos para el mercado ibérico e internacional, y en Carmona (Sevilla), dedicada a la producción de semillas oleaginosas para la siembra. Los centros de investigación son los de El Ejido (Almería), especializado en la innovación de vegetales, y el de Torre Pacheco (Murcia), centro de referencia en el desarrollo de soluciones integradas de semillas, protección de cultivos y fauna auxiliar.

Considera Syngenta además que este desarrollo tiene que ir encaminado a la sostenibilidad de la actividad, que es lo que permitirá crear un equilibrio entre presente y futuro. Esta entidad y otras multinacionales, cooperativas y grandes empresas están trabajando en esta misma línea para producir de manera sostenible, y la producción que existe en provincias como Almería o Murcia es un buen ejemplo de ello. Y este modelo de producción se apoya en tres patas que deben ir entrelazadas: la social, para permitir la prosperidad de los agricultores; la productividad, que aporta progreso, y el medio ambiente, que pretende conservar el entorno.

Los grandes retos a que se enfrenta la agricultura sin que decrezca la productividad son: el cambio climático, alimentar a una población creciente, conservar el agua, frenar la pérdida de biodiversidad y evitar la degradación del suelo. Se calcula que se pierden 25 toneladas de media por hectárea y año. Estos retos son aplicables a toda la agricultura mundial.