Chile busca inversiones en I+D con deducciones fiscales de hasta el 48%


 

08/05/2017, Expansión, Amaia Ormaetxea

El país sudamericano quiere impulsar la I+D+i en sus empresas, vía subvenciones y deducciones, para diversificar su economía, muy dependiente de las materias primas.

Chile quiere que sus empresas apuesten por el I+D+i y atraer inversión extranjera hacia este sector, que representa un 0,39% del Producto Interior Bruto (PIB) del país. Es una cifra que se encuentra lejos de la que muestra el líder regional, Brasil, que destina a innovación un 1,2% de su PIB. En Chile, además, la mayor parte del esfuerzo para promover la investigación en las empresas proviene del ámbito público. De los 1.500 millones de dólares que se destinan a este fin, sólo una tercera parte sale de bolsillos privados.

Para estimular la inversión en I+D, el Gobierno chileno cuenta con múltiples herramientas de financiación, que contemplan subvenciones a fondo perdido y deducciones fiscales. De todo ello se habló en el último foro Iberoamérica Empresarial, organizado por EXPANSIÓN, con el patrocinio de Ontier y Kreab y la colaboración de Iasaf Chile, Abertis y la Fundación Chile-España.

Pedro Sierra Bosch, gerente corporativo de la agencia pública Corfo -Corporación de Fomento de la Producción de Chile- explicó que "es preciso que la economía chilena se diverisfique" y que gane en sofisticación. "La productividad no aumenta al nivel de lo que se consiguió en la década de los noventa o al nivel que muestran otros países de ingresos medios más dinámicos", se lamentó el directivo de Corfo. Bosch avanzó que el Gobierno chileno está trabajando en el objetivo de diversificar la economía a través de programas de apoyo al desarrollo productivo en ámbitos tan relevantes como la minería inteligente, el turismo o los alimentos saludables.

La economía chilena depende sobremanera del sector minero, que protagoniza el 53% de todas las exportaciones, supone el 6% de los ingresos fiscales del Estado y el 9% del PIB y, además, da trabajo al 8,5% de la fuerza laboral chilena y atrae un tercio de las inversiones totales.

Sectores estratégicos

Desde IASAF Chile -organización dedicada a la consultoría y la captación de financiamiento pública para proyectos de I+D+i empresarial-, su director Ejecutivo, hizo un repaso de los desafíos más urgentes del tejido industrial chileno en materia de I+D+i. Además de diversificar la economía chilena, Blake hizo hincapié en que es preciso promover la innovación entre las empresas, ya que sólo un 28% declara hacerlo. También insistió en la necesidad de promover la cultura de la innovación en la Universidad y de promover la internacionalización de las empresas chilenas.

El ejecutivo de IASAF identificó los cinco sectores estratégicos para la I+D en Chile, los que mayores oportunidades de negocio muestran en la actualidad. Son: la industria de la energía solar, la minería, los alimentos saludables, la acuicultura sostenible y, finalmente, la construcción.

El Gobierno chileno ofrece varias vías de financiación para las empresas innovadoras. Las deducciones fiscales pueden llegar a suponer hasta un 48% de la inversión total en el proyecto. Todos los gastos relacionados con la I+D en Recursos Humanos, administración, equipamiento, infraestructuras y gastos operativos son deducibles. A estos incentivos se suman las subvenciones, que son compatibles con las ayudas fiscales.

Entre las diferentes ofertas de financiación, existe por ejemplo, una partida específica para fabricar prototipos que prevé ayudas de hasta 90.000 euros. Si el prototipo funciona, hay una segunda fase en la que las empresas pueden conseguir hasta 260.000 euros en concepto de Validación y Empaquetamiento.

El Gobierno chileno también cuenta con líneas de financiamiento de hasta 260.000 euros para que las empresas que quieran innovar puedan contratar expertos para resolver un "desafío productivo".

Manuel Falcón Ballesteros, responsable de Programas del Cono Sur de la Dirección General del CDTI, relató las oportunidades de colaboración tecnológica que ofrece Chile para las empresas españolas. Falcón hizo hincapié en el Proyecto Iberoeka -promovido por el CDTI en España- que financia proyectos de cooperación en I+D entre empresas españolas e iberoamericanas y que el año pasado respaldó seis proyectos.

El CDTI aporta hasta el 75% de la inversión, con un tramo no reembolsable del 35% y un anticipo de hasta el 25%. El presupuesto mínimo de los proyectos -que tienen que estar orientados al mercado y desarrollarse en el ámbito civil- debe ser de 175.000 euros y el plazo de la devolución es de hasta diez años, con un periodo de carencia de entre dos y tres años.