21/05/2009 Expansión
Ánalisis de Actualidad
Olivia Selmes
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A estas alturas ya no se puede negar que existe una estrecha relación entre el esfuerzo innovador asumido por las empresas que persiguen incrementar su productividad y competitividad, y su crecimiento económico, expresado en término de ventas, empleo o competitividad.
Estos resultados fueron expuestos por Cristina Garmendia, a raíz del estudio realizado por el CDTI “El Impacto de la I+D+i en el sector productivo español”.
No obstante, las últimas reformas normativas en materia de deducciones fiscales por I+D+i y el escenario de crisis económica que afecta a España está favoreciendo y acelerando la aparición de importantes desacuerdos en este ámbito. La mayoría de los sectores empresariales se posicionaron a favor de mantener indefinidamente los incentivos fiscales por actividades de I+D+i, con vistas a superar la barrera temporal fijada para el año 2012. La respuesta del Gobierno se hizo esperar, pero por fin se ha eliminado la incertidumbre a este respecto: ya se ha hecho pública la ampliación de plazo satisfaciendo de este modo una de las reivindicaciones más compartidas en este ámbito.
Sin embargo, los empresarios españoles no deberían conformarse con esta medida, siendo indispensable reflexionar y luchar para recuperar el 100% de las deducciones, así como aquellas deducciones adicionales que han sido sutilmente eliminadas con las últimas modificaciones legislativas.
Con esto nos referimos por ejemplo, a la deducción adicional referente al importe de los gastos incurridos en la contratación a universidades, organismos públicos de investigación o centros de innovación y tecnología, para proyectos de I+D y que alcanzaba el 20%; o bien la deducción del 15% en el caso de proyectos de innovación tecnológica, medida que favorecía la cooperación público-privada en el ámbito de la I+D+i.
Otro aspecto relevante es la reducción en los porcentajes de deducción, en 0.92 para los periodos impositivos iniciados en 2007, y en 0.85 para los iniciados en 2008 y sucesivos. Inevitablemente esta situación hace que las deducciones fiscales por I+D+i resulten hoy por hoy menos atractivas, precisamente ahora, cuando el contexto actual refleja una significativa reducción de las inversiones en I+D+i y una restructuración de prioridades.
En cierto modo se desvirtúa el concepto de incentivo fiscal al quedar debilitada su función principal, que no debería ser otra que la de promover las actividades para las que se ideó.
Se empiezan a ver las primeras iniciativas en este terreno. La Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y la Cámara de Comercio de Madrid, proponen toda una serie de medidas fiscales que aparentemente han sido bien aceptadas por el Consejero de Economía de la Comunidad de Madrid.
Una de las propuestas más significativas es la de aprovechar los incentivos fiscales de forma inmediata, a modo de subvención, pensando especialmente en aquellas empresas de nueva creación que aún no tienen beneficios y que por tanto no podrían disfrutar de las ventajas de las deducciones fiscales. Sería interesante que pudieran beneficiarse del importe de la deducción como ayuda no reembolsable.
En este sentido, desde IASAF quisiéramos sumarnos a esta iniciativa y reivindicar una revisión de estos incentivos con objeto de recuperar los beneficios originales. Si finalmente el Gobierno ha cedido al interés manifiesto del tejido empresarial español al prolongar indefinidamente las deducciones fiscales por I+D+i, ¿por qué no aunar esfuerzos en esta dirección?
Situación europea
Los incentivos fiscales se han convertido en un importante instrumento de las políticas públicas a favor de la I+D+i. Numerosos países han adoptado esta estrategia para impulsar su contexto nacional en actividades de este tipo, sin que el sector empresarial o el grado de innovación tecnológica de los proyectos suponga un aspecto restrictivo, como sucede con las ayudas y subvenciones.
A este respecto, y con el fin de incentivar la realización de actividades de I+D+i, si echamos un vistazo a la situación europea, descubrimos que en Francia se va a adoptar una medida excepcional, motivada por la crisis, consistente en la devolución inmediata del importe de las deducciones correspondientes a los ejercicios 2005 a 2008 que no hayan sido aún imputados en el Impuesto de Sociedades.
Si bien la legislación contempla la devolución inmediata del importe de la deducción para empresas de reciente creación, para jóvenes empresas innovadoras y para las pymes en crecimiento, a partir de enero de 2009 podrán acceder a la misma todas las empresas que hayan invertido en I+D+i.
Este modelo busca incrementar la capacidad innovadora de las empresas y reforzar su competitividad poniendo a su disposición una liquidez que hoy por hoy no resulta evidente, fomentando las inversiones en I+D+i.
Ya que las empresas innovadoras incrementan su productividad en un 16%, su capacidad exportadora en un 18% y su cuota de mercado en un 10%, en contraposición a las que no invierten en innovación, habrá que mantener y estimular esta tendencia, garantizando a las empresas la posibilidad de aplicar medidas fiscales atractivas.
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