RRHH: Economía negocia con Bruselas avalar créditos a la I+D con fondos europeos


 

17/02/2014, RRHH Magazine

El déficit público en España llegó al 11,1% del PIB a finales de 2012 y obligó a una política de ajuste sin precedentes. Además de los recortes, todos los ministerios recibieron la orden de no imputar ni un solo euro a partidas que computaran como déficit. Uno de los más perjudicados fue el extinto Ministerio de Ciencia e Innovación, que desde esa fecha tuvo que cambiar su política presupuestaria para tratar de ajustarse a las prioridades fiscales.

En 2009, las subvenciones, ayudas directas no reembolsables que computaban como déficit, llegaron a los 3.856 millones, un 47% del presupuesto;cuatro años después han caído a 2.121 millones, un 38% del total. En el otro lado, los créditos, que no computan como déficit, llegaron a 4.355 millones en 2009 (53,2%) y para este año se ha asignado una partida de 3.441 millones (un 62%).

Esa mayor disposición de crédito, sin embargo, no ha sido utilizada por los investigadores, tal y como reconocen en el Ministerio de Economía. En 2011 se dejaron sin adjudicar 2.000 millones; en 2012 fueron 1.500 millones, y el pasado ejercicio, la cifra hasta noviembre llega a los 2.500 millones. No obstante, fuentes de Economía precisan que esa cifra será inferior a 2.000 millones porque en noviembre se hicieron varias convocatorias de programas que van por esta vía de financiación.

El Ejecutivo cree que 2013 se cerrará con una ejecución del 44% de los créditos presupuestados

Es este escenario el que ha obligado al Ministerio de Economía a buscar fórmulas alternativas para impulsar la concesión de crédito, que se mantendrá como el principal instrumento para apoyar a las empresas que hacen I+D+i. Y la solución que han diseñado es el uso de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder) como garantía para acelerar y flexibilizar la concesión de créditos a pymes innovadoras con bajo nivel de solvencia financiera y con dificultades para la aportación de garantías. La negociación con las autoridades comunitarias ya está en marcha para que no sea considerado como ayudas de estado por Bruselas y así no sufrir sanciones como las impuestas al sector naval. Solventado ese punto, solo quedará decidir los criterios y las condiciones de concesión de esos préstamos (tipos de interés, plazos de amortización o de carencia...).

Esta no es la primera medida que toma el Ejecutivo para impulsar los préstamos a la I+D. En los Presupuestos Generales de 2013 ya incluyó dos disposiciones que permitían bonificar, tanto a los centros públicos como al Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), los préstamos hasta valores iguales al euríbor a un año sin contar con la autorización de Hacienda.

Habrá cambios en la estadística de innovación

Desde el Ministerio de Economía no están nada conformes con la posición que ocupa España en las distintas estadísticas internacionales que miden el grado de innovación de una economía. En el ranking que realiza la Comisión Europea, la española queda relegada a las últimas posiciones, por debajo de la media europea, y en el mapa por regiones, todas las españolas, excepto Madrid, Cataluña, País Vasco, Navarra y Aragón, el resto aparecen en las dos últimas categorías: “innovador moderado” o “innovador modesto”.

Fuentes de Economía señalan que estas estadísticas no reflejan las particularidades de un sistema de ciencia y tecnología que no se asimila a las de otros países de nuestro tamaño y entorno. El tejido industrial está formado por un gran número de pymes, con una escasa participación de multinacionales, y el trabajo innovador está más centrado en productos o servicios que en las patentes, todo lo contrario que sucede en otros países como Alemania o Reino Unido, lo que penaliza al sistema español

Para tratar de corregir esa situación, Economía ya ha iniciado los contactos con el Instituto Nacional de Estadística (INE) para tratar de rediseñar la estadística que establece el gasto anual que realizan las empresas españolas en innovación. De hecho, la presentación pública de la estadística, que se realizaba todos los años a mediados de diciembre en la sede de la Fundación Cotec, no tuvo lugar en 2013 a la espera de que se introduzcan mejoras que reflejen con mayor fidelidad las cifras de ese sistema. La estadística, que se hizo pública a finales de noviembre, muestra que el gasto en innovación cayó un 10% en 2013 y que tan solo una de cada cuatro empresas en España es innovadora