
Es un incentivo fiscal que consiste en una deducción de la cuota íntegra del impuesto de sociedades por valor de un 2% del importe de las inversiones realizadas en bienes del activo material destinadas a la protección del medio ambiente. Los contribuyentes por el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas que ejerzan actividades económicas le serán de aplicación estos incentivos a la inversión en instalaciones destinadas a la protección del medio ambiente, siempre que no determinen su rendimiento por módulos.